viernes 10 de agosto de 2007

Estética, ética e identidad.

La cara, el rostro, el espejo y la identidad.

La +cara. Buscar la identidad que tuve antes de que mi mundo fuera hecho.
El rostro. Hallar la identidad que tengo.
La -cara. Buscar la identidad que tendré después de que mi mundo sea hecho.
El espejo. Cuando el más se hace pasado, el menos futuro, el antes después y el buscar hallar.

El rostro en tanto que joven no es rostro, es cara, porque busca hallar pero no halla, y en tanto que viejo sí lo es porque halla hallar pero no busca.

Todo rostro es viejo, toda cara joven.

Y solo se hacen uno en el espejo, que es viejo y joven, que es pasado, presente y futuro.

Y el espejo y la identidad no son lo mismo aunque lo sean porque la identidad trasciende al espejo, al rostro y a la cara. Lo trasciende por ser mía, o tuya, o suya y de nadie más en el mundo. Una posesión que no se transmite de ninguna manera y que si puede ser transmitida no es identidad.

Y eso que nadie nos puede quitar, independiente de lo que los demás puedan pensar o las circunstancias de la vida es la identidad, y eso, esa pequeña gran res nos hace felices e infelices y por ello debemos cuidarla, la nuestra y la de los demás.

Así, reflejado que no cegado por Keats, Borges, Schopenhauer o Unamuno, y sin tener ellos culpa de lo que yo piense, entiendo yohoy el rostro, la cara, el espejo y la identidad.